Un ejemplar increíble, de una calidad excepcional para la localidad y para la especie. Los famosos rutilos de Kapudzhukh en Azerbaiyán son ya un clásico, que según se cuenta, aparecieron durante los años 90, por un lapso de dos años. Este ejemplar muestra una riqueza de caras y una definición más que sobresaliente. Según cuenta Rob Lavinsky, el limitado número de ejemplares que salieron en este corto periodo llegaron a Estados Unidos, a manos de Bill Larson, a través de un dealer de minerales ruso, apodado “Niki el Tanque”, un ex-oficial del KGB que tras la caída del muro de Berlín se dedicó al mercado de minerales.